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amatistas
Piedras Semipreciosas

AMATISTA

Descripción

La amatista es una piedra de origen magmático que pertenece a la familia del cuarzo macrocristalino. Su color – violeta más o menos intenso – se debe al óxido de hierro. Es una piedra resistente que expuesta a altas temperaturas cambia de color, por lo que puedes encontrar variedades amarillas (cuarzo ámbar), anaranjadas (amatista quemada) o blancas (piedras expuestas a 600º).
Los yacimientos más importantes de amatista se encuentran en Brasil, Madagascar, Uruguay y Zambia.

amatista amarilla

Cristaloterápia o Gemoterápia

Conocida como el Rayo Violeta de la protección y de la transformación de lo negativo en positivo, la amatista te relaja, neutraliza la energía negativa acumulada en tu cuerpo o en tu entorno y libera la energía bloqueada para que te sea más fácil encontrar el equilibrio cuerpo-mente.
Es el cristal de la meditación, la limpieza del aura y la estimulación neuronal. Así, por ejemplo, si te lo colocas 10 minutos al día en el centro de la cabeza (chacra corona) incrementarás la claridad mental y la memoria.

La amatista se utiliza con frecuencia para superar adicciones (tabaco, alcohol) y para superar la tristeza por la pérdida de un ser querido.
Por otro lado, si bien es cierto que notas su poder cuando la pones en contacto con la piel (pulseras, collares, anillos, terapias con cristales, etc.), también te puedes beneficiar de su energía colocándola en un lugar de la casa donde la veas con frecuencia, llevándola en el bolsillo o colocándola bajo la almohada para alejar el insomnio, tener sueños placenteros y, en ocasiones, curativos.
Como protectora, si la sitúas en la entrada de casa, hace de escudo contra personas no buenas, energías negativas o enfermedades.

amatista morada

Leyenda

Dionisio – dios griego del vino – pretendía a Amethystos, una joven que había prometido permanecer casta. El dios, a menudo ebrio y de comportamiento poco elegante, atacó a la joven en un ataque de ira y la diosa Artemisa, para protegerla, la convirtió en una roca blanca y cristalina.
Desaparecido los efectos del alcohol, Dionisio entristeció por la transformación de la joven Amethystos y, abrazado a la piedra, lloró con lágrimas de vino que dieron a la roca el color violeta/granate que conocemos.

 

Magia, energía…

Son muchas las culturas que han encontrado en la amatista una energía protectora, tranquilizadora, curativa… ¡Mágica!
En griego, la palabra “Amethystos” significa “no embriagarse”, por lo que en la Antigua Grecia la utilizaban para protegerse de los efectos del vino, para beber sin perder el control.
Existe la creencia de que si la colocas dentro de la copa anulas los efectos del alcohol… ¡Cuidadito con tragarse la piedra!
En el Antiguo Egipto, la amatista adornaba la tumba de los faraones, posiblemente para entrar protegidos en la nueva vida.
Los emperadores chinos llevaban pulseras de amatista como protección.
Los celtas, las mojaban con saliva y la frotaban sobre la piel para curar granos u otras erupciones cutáneas.
Incluso se rumorea, que Leonardo da Vinci aseguraba que la amatista elimina los malos pensamientos y agudiza la inteligencia.

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